Thursday, February 14, 2008

Sobre el amor

El amor es tu mirada. Así lo dijo Isa. Es tu mirada; las cosas que fuimos. Eso es el amor. Las cosas que estaban, las cosas que han muerto, las cosas que tocaste y aún están a mi alrededor. Así lo dijo Isa. Así es el amor. Es la diferencia que emerge al romperse la unidad. Así es el amor. El amor son 65 Kg de TNT que dinamitan el mundo entero al exhalar una bocanada de aire. El amor es respirar tu nuca, besar tu frente, sudarte lento. 65 Kg de heroína pura criados a los pechos de la ingenuidad. Es que tú no lo sepas y yo sí. Es haber nacido, sin saberlo, con la efectividad de un francotirador. Es un disparo de sentimientos a quemarropa. Tres litros de sangre con el don de emponzoñar el mar entero. El amor es saber que la virgen María es una zorra sin escrúpulos al lado de ella. El amor es que hayas nacido y me permitas estar cerca. El amor es que el mundo nos haya unido pero, sobre todo, que nos haya separado. Eso es el amor.

Guido dijo un día en Barcelona:

-Vine a España porque la amaba. Jamás correré tras otra mujer.

Guido es pintor, como Alberto. Son buenos, los chicos. Siempre están pensando en armar una buena, siempre pensando en que se les oiga. Son la voz del mundo. ¡Toc, toc! Entre sin llamar, responde el propietario. Es que ya estoy dentro, responde el de los nudillos; en realidad estoy tocando a la puerta de su cuarto, ¿es que no se ha dado cuenta? Buscan eso, el arte, rasgar tejido vital, piel, huesos y corazón. Lo demás no lo tienen claro, pero eso es indiscutible, innegociable. Saben que es hermoso morir desnudo.

Ellos aparecieron en una fiesta de trajes, corbatas y teléfonos de última generación. Y logré entender la frase: “levanta una piedra, y ahí estoy”. El problema es que hay muchas piedras y pocas manos con fe para levantarlas.

Alberto me dijo, descansa. Come bien. Lo dijo el sábado. Hoy es jueves. El sábado dormí tres horas. El domingo siete, el lunes tres, el martes tres y el miércoles otras tres. Y seguiría escribiendo, pero hay cosas mejores que hacer y el tiempo amenaza, me persigue; por eso me marcho corriendo.

Posted by Marcos at 17:55:09 | Permalink | Comments (2)